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MUJERES & GENEROS

"¡Basta de femicidios!"

 

A dos meses del asesinato de Mariana Condorí y a un año del de Victoria Bertora sus familiares junto a distintas organizaciones feministas decidieron unir la lucha por justicia bajo la consigna “Basta de femicidios”. El pasado lunes 14 de mayo realizaron una concentración frente al Tribunal de Casación Penal de La Plata. Según los organizadorxs la violencia de género no es un asunto de las víctimas y de sus familias, si no de la sociedad toda y del Estado, como garante de derechos. Por ANRed La Plata

Por RedAcción - LP

Victoria Bertora fue asesinada el 14 de mayo del año pasado por Leonardo Flores, su pareja y padre de sus hijos, en el estacionamiento de 9 y 53. Flores tenía una orden de exclusión por parte de la justicia a causa de reiteradas denuncias por episodios de violencia. El juicio para esclarecer este femicidio comenzará el 12 de noviembre, actualmente la carátula es ‘homicidio simple’ pero sus familiares piden que sea cambiada por ‘homicidio calificado’, señalando que el femicidio fue cometido con ensañamiento, para ocultar los golpes que había recibido Victoria.

Mariana Condorí apareció ahorcada el 14 de marzo de este año a causa del constante maltrato que recibía por parte de Gabriel “El Chancho” Maldonado. El fiscal de la causa, Marcelo Romero, presentó un pedido para juzgar a Maldonado como autor mediato del homicidio, entendiendo que la violencia física y psíquica que éste ejerció sobre Mariana, es la causante de su muerte. Sin embargo la jueza Marcela Garmendia rechazó el pedido alegando que no había pruebas suficientes, a pesar de las pericias y de los testigos presentados por el fiscal. Actualmente Maldonado se encuentra preso, no por la muerte de Mariana, sino por un robo.

En el acto del lunes frente al Tribunal de Casación Penal, los familiares de las víctimas expresaron: “Exigimos políticas públicas ¡ya! de prevención y de violencia de género, de atención a las víctimas; implementación y presupuesto ¡ya! para la Ley de violencia, ¡basta de muerte por violencia machista!, ¡basta ya de femicidios! ¡incorporación de la figura de femicidio en el Código Penal!”

A continuación habló Daniel Galle, el padre de Micaela, la niña de 11 años que fue una de las víctimas asesinadas en el cuádruple crimen de La Loma , en La Plata. Tambien habló la mamá de Mariana Condorí (Alejandra Pereyra) y la mamá de Victorai Bertora (Noemí Toledo).

Daniel Galle expresó: “Creo que ésto es una lucha de todos. La ley de femicidio tiene que ser un hecho, por eso estamos pasando para juntar firmas. Tenemos varios aspectos que probar: el abuso psicológico, la mujer-objeto. Hay muchos puntos que tenemos que tener en cuenta, que la ley los tiene que probar. Es importante que todos nos apoyen, porque nosotros sin ustedes no somos nada. Logramos juntar muchas organizaciones y creo que esta bueno el hecho de pelearla juntos, de que aunque seamos de banderas distintas podamos defender a la mujer: están siendo quemadas, degolladas, son terribles los casos que tenemos, y creo que si no luchamos todos juntos por esto no vamos a hacer nada. El no te metas ya no es mas, si hacen diez metros y ven una pareja discutiendo, llamen al 911 y por ahí pueden lograr que se salve una vida. Es fundamental que la sociedad se meta.”

Y añadió: “En mi caso, fue fundamental el apoyo. La semana pasada logramos más de 850 firmas y gracias al apoyo de un montón de organizaciones y de familiares que pasaron por la carpa, logramos algo importantísimo : que se diga “Femicidio”. El femicidio no existía, hasta que llegamos nosotros y lo empezamos a imponer . No es solamente una palabra. Abarca un montón de temas. Y la verdad que concientizar y ayudar es la base nuestra. El apoyo de ustedes tiene que estar siempre. Hoy el problema es de todos, no solamente porque vivís en una clase social ó en un lugar determinado, es de todos. Seamos concientes, corramos la bola, acá tiene que haber un cambio, y el cambio lo hacemos nosotros.”

Patricia, la mamá de Marisol Gunther , dijo: “ Maru tenía 19 años y fue asesinada el 5 de octubre de 2011, por Ismael Albarracín, su ex-pareja, luego de que ella lo dejara porque la golpeaba. El no lo aceptó. La persiguió por la calle, amenazándola, la ahorcó y simuló una escena que parezca un que hubiese sido un suicidio. A 7 meses, no hay ningún detenido, ni mucho menos justicia. Maru tenía muchos proyectos de vida para concretarlos, entre ellos el de ser madre, pero sus sueños fueron arrebatados por una persona que creía ser su dueño. Maru, como cientos de mujeres, fue víctima de femicidio y la violencia machista, por la ausencia de políticas públicas en cuanto a la prevención de la violencia y la contención de las mujeres. También es víctima de la justicia que deja a los golpeadores y asesinos libres e impunes. Por eso, a 7 meses exigimos justicia por Maru Gunther. ¡Basta ya de femicidios!

A continuación habló la mamá de Victoria Bértora: “Yo soy la mamá de Victoria Bertora. El 14 de mayo su ex pareja la asesinó porque ella ya no quería volver con él. Fueron muchos meses de violencia anterior y meses que no ví. Me acuerdo la polera, en verano, manga larga, y el pantalón, cuando me venía a visitar. Y ahora todo me cierra. Yo decía: ¿por qué tan vestida? Porque estaba golpeada. Más allá del maltrato psicológico que había tenido , que nunca supe bien como fué, porque ella siempre lo negó. Como mujer orgullosa; yo la entendía, porque yo fui una mujer golpeada, desgraciadamente, del papá de ella que era mi pareja. Yo pude separarme del padre. Era un hombre excelente, pero era golpeador. Y así ella vivió su adolescencia y su niñez junto a otro hombre , que fue mi segundo marido, y por suerte no vivió la violencia, yo la quise salvar de la violencia, pero como es la vida que volvió ella a caer en una relación violenta”.

La mamá de Victoria añadió: “Ella me decía “mamá el me ama”, y yo le decía “ese hombre no te ama”. Y yo quiero hablar para todas las chicas: para las que están acá y para las que no están. Cuando un hombre te pega, cuando un hombre te amenaza, cuando un hombre te advierte...no te ama! Eso no es amor. Eso es egoísmo. Es cuando te creen su objeto. Se creen que sos de él. Eso no es amor, no se engañen. Que te amenacen, te empujen, te pellizquen, que te cierren la puerta con llave, porque a mi me pasó, que con 28 años me cerraban la puerta con llave para que no venga a trabajar, eso, eso no es amor. No se mientan!. Abran los ojos, por favor! Pueden ser víctimas ustedes también. Y adviertan, y nunca estén solas, siempre hablen con alguien, una amiga, una prima, alguien mayor que las pueda ayudar, que las pueda acompañar.” (...) “Yo le decía a mi hija, no lo vayas a ver sola. Y ese día fue sola. Fue a hablar por el dinero que él le iba a pasar, y la mató. La mató y después de muerta la tenía a los pies, llamó a su madre y le dijo: me mandé una cagada! Siguió siendo egoísta, porque la cagada no era que la había matado a mi hija, la cagada era que él iba a a ir preso por matar a mi hija, tanto era su egoísmo."

Estos casos muestran lo importante que es luchar en el plano político y comunicacional, para que éstos femicidios no queden impunes y etiquetados como “crímenes pasionales” o simples suicidios. La lucha por justicia hay que enmarcarla en el conjunto de las 4.500.000 mujeres que sufren algún tipo de violencia de género en el país.

Más allá de la reglamentación de la Ley de Violencia de Género, que resulta totalmente insuficiente debido a que no hay presupuesto para su implementación, vemos que el Estado no está priorizando este tema tan urgente en su agenda. Por eso persiste la ausencia de estadísticas oficiales sobre las diferentes manifestaciones de la violencia patriarcal, y como correlato son insuficientes las políticas públicas y las campañas de prevención para una efectiva asistencia integral a las víctimas.

La violencia de género es un tema urgente de Derechos Humanos para las Humanas.


 

Line Bareiro: "América Latina es el continente de la apariencia"


Por Malena Azcona

La experta paraguaya en cuestiones de género Line Bareiro analiza la situación de la mujer en la región y en el mundo. Pese a que persisten situaciones de discriminación, se muestra esperanzada en que algún día se logrará la igualdad entre hombre y mujer.

De paso por Buenos Aires, la politóloga paraguaya Line Bareiro, integrante del Comité de Seguimiento de la Convención para la Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra la Mujer (Cedaw, por sus siglas en inglés) participó del Foro Lidera, organizado por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA). El encuentro se centró en los desafíos que enfrentan las mujeres argentinas en materia de participación social y política, tema en el que Bareiro es especialista. En charla con Debate, la politóloga contó que, si bien su madre era feminista, su interés por la problemática de la mujer recién empezó en 1975, en Alemania, donde se había ido a hacer estudios de posgrado.
Allí, participó de reuniones con otras estudiantes latinoamericanas y, a partir de entonces, empezó a focalizarse en esta temática. Luego, a su regreso a Paraguay, en 1982, todavía bajo la dictadura de Alfredo Stroessner, Bareiro formó parte de la creación del grupo Mujeres en Acción, para el cual empieza a escribir y a involucrarse más con el feminismo. Su trabajo en el Comité de Seguimiento de la Cedaw la llevó a sacar varias conclusiones, entre ellas, que América Latina no presenta las peores situaciones de discriminación hacia la mujer respecto de todo el mundo. Pero tampoco las mejores: todavía hay grandes niveles de violencia y altos índices de impunidad. Y una deuda pendiente de regulación del trabajo doméstico, para el que la mayoría tiene "pésimas" legislaciones.

A escala regional, ¿cuáles son los principales problemas de las mujeres?
América Latina está en un nivel medio de problemas con relación al resto del mundo. Las peores situaciones son aquéllas en las que las mujeres están despojadas de derechos y la más grave de las discriminaciones es la que se relaciona con el derecho de familia, en donde hay sistemas de poligamia o hay sistemas de derecho consuetudinario. Por ejemplo, un hombre se casa primero por la ley civil y, luego, contrae enlace otra vez por el derecho consuetudinario. Esto, en general, produce situaciones muy desventajosas para las mujeres, porque suele haber un despojo económico para ellas y para sus hijos, que no quedan en pie de igualdad. Esto se da en muchísimos países del mundo, pero no en América Latina.

En las naciones de extrema pobreza, ¿la mujer está más despojada de sus derechos?
No creo. Arabia Saudita es el segundo exportador de oro del mundo y, ahí, la mujer está despojada de derechos casi como en ningún otro lugar del planeta. Allí, la mujer no tiene derecho al voto ni a la licencia de conducir: no puede manejar autos. Éstas son situaciones extremas de despojos de derechos.

Entonces, la pobreza no necesariamente tiene que ver con la discriminación.
Indudablemente, hay un tipo de situación muy mala que proviene de la pobreza. En Somalia, hay hambruna, muerte, campos de refugiados en los que hay extrema violencia, y además es legal la mutilación genital femenina: un conjunto de terror. Por eso, se puede ver que América Latina está en situaciones medias en el mundo con respecto a la discriminación de la mujer. Una cosa muy importante es que hay una sola ley civil y, por lo general, cuando se acepta el derecho consuetudinario se lo admite con limitaciones y, en ningún caso, si hay violación de derechos humanos. Pero, al mismo tiempo, somos un continente muy violento, donde está la ciudad más violenta del mundo: ciudad Juárez. Al respecto, el Comité hizo un informe que sirvió de base para la condena que luego recibió México por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En este sentido, resalto como un avance importantísimo la media sanción que se obtuvo aquí en la Argentina para incorporar la figura de femicidio al Código Penal. (ndr: el 18 de abril pasado, Diputados aprobó la ley que agrava las penas en casos de violencia de género, ahora debe tratarse en el Senado). En Latinoamérica, no sólo tenemos problemas de violencia muy graves, sino también que son poco conocidos. La investigación es deficiente. Yo vengo de la Ciencia Política, pero conozco gente que viene del Derecho, de la Sociología y de otras ramas humanísticas y, verdaderamente, nosotros no tenemos ninguna calificación para estudiar este asunto porque, en realidad, son grandes temas de investigación policial.

¿Cuál es su visión con respecto a la trata de personas?
En cuanto a compra-venta de mujeres, la explotación laboral y sexual son las dos causas principales con las que se trafica con la gente. Hay pocos datos, sólo estimaciones y esto no es suficiente. El Comité va haciendo recomendaciones y siempre estamos trabajando sobre estos temas: trata, tráfico, prostitución. Otro asunto para destacar es el alto nivel regional de impunidad. En el caso de ciudad Juárez, las mujeres morían, desaparecían y la policía no investigaba. No sólo pasa con las mujeres, porque existen relevamientos que demuestran que tampoco se hace nada con las denuncias de asesinato de los campesinos en lucha por la tierra. Entonces, hay un tema conflictivo con los temas judiciales. Pero una de las conclusiones a las que he llegado es que somos el continente de la apariencia.

¿En qué sentido?
Porque nuestras declaraciones son bonitas; nuestras intenciones son rimbombantes. El principio de igualdad y la no discriminación está en todos lados y, por suerte, está y tenemos que preservar que siga estando. El derecho de familia es la fuente de discriminación hacia la mujer más grave a escala global, pero en nuestra región ése tema no es grave. Sí son alarmantes las situaciones de violencia, trata y tráfico. Pero, otro tema de relevancia mundial es la situación del servicio doméstico, que es el principal empleo de las mujeres jóvenes y pobres, que se caracterizan además, por tener bajo nivel educativo. Que pueden ser las mujeres negras en Brasil, las indígenas en Paraguay o las inmigrantes en cualquier parte del mundo. Porque, ¿de qué trabaja la gente que llega a otro país si es ilegal y no tiene papeles? De lo que puede, o sea: para limpiar, cocinar, cuidar niños o ancianos; es decir, para encargarse de lo que se llama la tarea reproductiva. Para retomar la idea de la apariencia, uno de los ejemplos que se pueden mencionar es Brasil: tiene una Constitución muy buena, que incorporó los derechos de la mujer en la reforma de 1988, gracias al trabajo de las feministas que se proclamaron bajo la consigna "Constituição para valer tem que ter direitos da mulher". Sin embargo, en su artículo 7, en el que se consagran 34 derechos para los trabajadores, abajo hay un parágrafo único que dice que para el servicio doméstico tienen vigencia sólo nueve incisos. Es decir, que por ese párrafo se las despoja a las trabajadoras domésticas de 25 de los 34 derechos que rigen para el resto de los trabajadores.

¿Qué hace el Comité de la Cedaw en un caso como éste?
Presenta un informe y se hace una recomendación para la eliminación de esa discriminación hacia las trabajadoras domésticas. Cuando se hizo el diálogo con Brasil, se le informó a la Cedaw que ya había una comisión especial en la Cámara de Diputados para la modificación del artículo 7 de la Constitución.

Entonces, por un lado, se declara la igualdad y la no discriminación y, al mismo tiempo, existe un explícito despojo de derechos.
Claro. En otro campo, muy a menudo, tenemos la declaración de los derechos políticos o lo que se debe hacer o la consagración del derecho a la educación, a la salud, etcétera. Y después no existe la forma de acceder a ese derecho. En toda la región, es muy típico el caso del aborto terapéutico. El comité tiene la recomendación de implementar los mecanismos.

En la Argentina, la Corte Suprema confirmó en marzo último la despenalización del aborto en casos de violación. Sin embargo, algunas provincias se manifestaron en contra de esta decisión.
Pero, tarde o temprano, van a tener que cumplirla. Sonia Correa (ndr: especialista brasileña en temas de género) señala que entre las primeras disposiciones referidas a salud reproductiva y el primer servicio que se abrió en Brasil pasaron 25 años. A eso me refiero cuando digo que en América Latina tenemos que atender no sólo a las grandes declaraciones de principios, sino a que estén los mecanismos para acceder a los derechos. Porque si no se puede ejercer un derecho, es igual a que no exista.

¿De dónde proviene la mayor cantidad de denuncias que recibe el Comité?
De Europa. Pero no es porque los países europeos violen más derechos, sino porque las mujeres tienen más ciudadanía. Y, en el caso de que sus derechos hayan sido violados, los llevan a instancias internacionales.

¿Hay algún caso que sea paradigmático y que pueda mencionar?
Empezamos a trabajar con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y nos llegaron dos casos. Uno, tristísimo, de Perú, de una niña de 13 años que quedó embarazada, que fue abusada por un hombre de 34 años, aparentemente en repetidas ocasiones desde que ella tenía once. La niña, que no contaba con formación alguna, no vio opciones y se intentó suicidar tirándose desde el techo de su casa, pero no murió. Como estaba herida, fue llevada a un hospital, donde le dijeron que había que operarla inmediatamente. Sin embargo, cuando se dieron cuenta de que estaba embarazada, suspendieron la operación en defensa del feto. La madre de la niña pidió acceder al derecho del aborto terapéutico, que está contemplado en el Código Penal peruano, pero como desde el sistema sanitario habían retirado el mecanismo para hacer el servicio, los médicos se lo negaron. Tres meses después, la niña pierde el embarazo y entonces sí los médicos le practican la cirugía. Hoy, es una adolescente de 18 años que sólo puede mover la cabeza y un poquito las manos. En este caso, el Comité le hace una recomendación a Perú, en primer lugar para reparación de la niña y a sus hermanitos, que tuvieron que dejar la escuela para salir a trabajar, ya que la madre le tiene que cambiar la sonda cinco veces por día. Y, al mismo tiempo, para que se tomen medidas de no repetición, le decimos al país que restablezca su protocolo de cumplimiento de la ley.

¿Y el otro caso?
Fue por la muerte de Alyne da Silva Pimentel, una mujer afrodescendiente de 28 años, que trabajaba en el servicio doméstico, embarazada de seis meses y a quien le fue negada la debida atención médica. Como consecuencia, Alyne falleció luego de dar a luz a su feto muerto. Disminuir la muerte materna es uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, que sin embargo es un indicador que no baja, en parte, porque no hay un debido seguimiento de los casos. Estos decesos son una vergüenza, porque son situaciones prevenibles. Desde el Comité, pedimos una indemnización para la madre y la hijita de cinco años de Alyne. Y, a nivel general, se exige al país que garantice el derecho de las mujeres a una maternidad segura. Y Brasil respondió con la creación del programa Cigüeña, para la atención de las mujeres desde la fase inicial del embarazo hasta los dos años de vida de los niños.

Justamente, Brasil tiene un Ministerio de la Mujer, ¿cree que es importante que los países cuenten con un organismo de esta jerarquía para ocuparse de los asuntos de las mujeres?
Pienso que es favorable tener un mecanismo de alto nivel que permita un trabajo transversal con el conjunto de ministerios. Que pueda tener la capacidad técnica común, que sea un organismo principalmente rector de políticas públicas. Puede ser que no tenga rango de ministerio, pero es muy importante que posea condiciones jerárquicas. También, hay que recordar lo que nos enseñó la experta chilena Virginia Guzmán, que habla de una trama institucional y que hoy ya no existe un único organismo en el que se centran todas las políticas de género, sino que se han ido tejiendo, justamente, una trama institucional y redes informales que atraviesan la administración pública y los distintos poderes del Estado, como las comisiones parlamentarias de la mujer, por ejemplo.

El economista Bernardo Kliksberg señala que, en Bélgica, la legislación dice que el 50 por ciento de los cargos directivos de las compañías privadas deben estar en manos de mujeres. Como contrapartida, en América Latina, las mujeres sólo ocupan el 4 por ciento de los puestos ejecutivos. ¿Cree que podremos llegar alguna vez a la situación europea?
Estoy segura de que se puede llegar. Con los cambios que hicimos en 36 años, desde 1975 (el año internacional de la Mujer) a esta parte, la verdad es que no dejo de asombrarme. Es impresionante cómo hemos logrado transformar tantas cosas, sólo con la palabra. El movimiento de mujeres no tiene nada más que la palabra. El movimiento obrero tuvo las huelgas; el movimiento campesino, los cortes de ruta o las ocupaciones de tierras. Las mujeres no contamos con nada más que con la palabra. Porque está clarísimo que el afecto y el cariño nunca nos dieron derechos. Sólo la fuerza de desnaturalizar las situaciones de opresión, de demostrar que la discriminación no es lo lógica, y hacer nuestro aporte.

El Comité Cedaw
La Convención para la Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra la Mujer (Cedaw, por sus siglas en inglés) fue aprobada en 1979 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). De los 193 países miembros de la ONU, 187 adhirieron a la Cedaw, por lo que es considerada un instrumento universal de derechos humanos. Sólo siete países no lo integran: Estados Unidos, Irán, Sudán, Sudán del Sur, Somalia, Tonga y Palau. Las naciones miembro se comprometen a consagrar la igualdad de género en sus legislaciones, a erradicar las leyes discriminatorias y a promulgar disposiciones que favorezcan la igualdad.
La tarea de supervisión de la Convención la realiza el Comité de seguimiento de la Cedaw, que es un órgano conformado por 23 expertos "de gran prestigio moral y competencia en la esfera abarcada por la Convención". En 2012, se cumplen 30 años desde que entró en vigencia, por lo que habrá festejos a nivel mundial. Los expertos se reúnen tres veces al año (dos en Ginebra y una en Nueva York) para evaluar los informes que envían los países miembro.


Line Bareiro es una de las cuatro expertas latinoamericanas que integran el Comité. Las otras tres son: Silvia Pimente (Brasil), Magaly Arocha (Cuba) y Bárbara Bailey (Jamaica).

 


 

MAL USO DEL LENGUAJE

Colectivo Ovejas Negras marchó rumbo a la puerta de Canal 4 para reclamar contra la transfobia.

 

                         

Cuatro asesinatos de personas trans trascendieron en lo que va del año; dos ocurrieron en Canelones, uno en Cerro Largo y el otro en Montevideo.

El tratamiento de la noticia de las cuatro muertes no fue igual en todos los medios de comunicación. Quienes militan por la igualdad y la defensa de los derechos humanos cuestionaron en más de una oportunidad la divulgación de las noticias "en varios medios" locales; sin embargo, el viernes pasado decidieron poner nombre a su denuncia y reclamar al Canal 4 su referencia a las víctimas como "hombres vestidos de mujer".

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Las mujeres invisibles de Birmania

martes, mayo 15, 2012

IPS · Roberto Tofani
La activista prodemocrática Aung San Suu Kyi es un icono en Birmania, pero su situación está lejos de ser la de la mayoría de las mujeres de este país de tradición budista y gobernado por un régimen militar desde hace varias décadas.

"Las periodistas, por ejemplo, no pueden tomar fotografías ni filmar vídeos del público pues no se les permite tener una posición privilegiada porque, como mujeres, no pueden estar por encima de los hombres ni de los monjes budistas", explica la escritora y activista Mon Mon Myat.

Myanmar es el nombre dado por la junta gobernante a Birmania. Ma Thida fue condenada a 20 años de prisión en 1993 por “poner en peligro la paz pública, tener contacto con organizaciones ilegales y distribuir panfletos ilícitos”, según dice la sentencia. Fue puesta en libertad cinco años después.

“La situación general parece mejor que hace dos o tres años, pero está lejos de ser ideal”, indicó Ma Thida, una de las miles de mujeres que contribuyeron a promover cambios a favor de un régimen democrático en Birmania.La Asociación de Asistencia a Presos Políticos, fundada por exdetenidos exiliados, señaló que hay 18 mujeres entre las 473 personas en esa situación. La organización está ubicada en la ciudad tailandesa de Mae Sot, en la frontera con Birmania.

Birmania ratificó la Convención sobre la Eliminación de Todas Las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw, por sus siglas en inglés), pero la Constitución de 2008 no la contempló totalmente. “En la actualidad no podemos hablar ni discutir libremente sobre discriminación o equidad de género“, señaló una defensora de los derechos de las mujeres, que pidió no ser identificada por su participación en la campaña contra la construcción, ahora suspendida, de la controvertida represa de Myitsone, sobre el río Irrawaddy, en el norte de Birmania.



“La decisión de interrumpir las obras, aplaudida por organizaciones ambientalistas, fue el resultado de protestas realizadas principalmente por mujeres”, apuntó. ”Cuando la prensa birmana informó sobre la suspensión de la construcción, las mujeres desaparecieron porque les pidieron que se sentaran en el suelo mientras las cámaras filmaban a las autoridades”, señaló. ”Hay una amplia presencia de mujeres en nuestra sociedad, pero aun son invisibles”, observó la activista.

La escritora y defensora los derechos de la mujer Mon Mon Myat explicó: “A veces no es fácil plantear estos asuntos, aun dentro de las organizaciones femeninas, pues la mayoría de las mujeres piensan que su papel está en la familia y eso no se puede cambiar“. “En una sociedad budista theravada, dominada por varones, hay muchas barreras culturales que limitan el comportamiento y el funcionamiento de las mujeres”, dijo Mon Mon Myat. “Las periodistas, por ejemplo, no pueden tomar fotografías ni filmar vídeos del público pues no se les permite tener una posición privilegiada porque, como mujeres, no pueden estar por encima de los hombres ni de los monjes budistas”, explicó.

La barrera culturalcontrasta enormemente con las imágenes de Suu Kyi saludando o hablando con la gente desde el balcón de su casa o de una oficina partidaria. Ella es una excepción, según Mon Mon Myat, porque es hija de Aung San (1915-1947), venerado héroe nacional vinculado al movimiento independentista de Birmania. De hecho, Suu Kyi se cuida de poner el nombre de su padre delante del suyo, pese a que la costumbre es que las mujeres usen solo su nombre, sin adoptar el del padre ni el del marido. ”Pese a ser mujer, es símbolo de paz y democracia en nuestro país. Por eso podemos ver una multitud de monjes y hombres de poder expresándole su apoyo”, explicó. “La perspectiva del país debe cambiar si quiere ser democrático, pero para eso, primero, debe haber mayor libertad en los medios” de comunicación, señaló Vic, seudónimo de una escritora.

Las activistas y periodistas que se atrevieron a oponerse a la junta militar gobernante pagaron el alto precio de la tortura sistemática o fueron asesinadas por efectivos del ejército durante la prolongada guerra contra las milicias en los estados de las comunidades étnicas shan, kachim y karen. En 2002, la Red de Acción de Mujeres Shan denunció el uso sistemático de la violación por parte de soldados en un informe para el que lograron conseguir mujeres que contaran sus experiencias.

“Todavía no se puede hablar libremente sobre violaciones de mujeres de minorías étnicas en zonas alejadas y perpetradas por soldados birmanos”, señaló Mon Mon Myat. Muchas veces, las mujeres no suelen considerar la violación como un asunto de discriminación de género, sino como un problema “del destino en una sociedad que mira con malos ojos al sexo débil con ropas inapropiadas o yendo a lugares inadecuados”, indicó. “Las familias prefieren callar, haciendo que sea más difícil para la víctimas la búsqueda de justicia en los tribunales”, añadió Mon Mon Myat.

La Liga de Mujeres de Birmania es una organización que reúne a mujeres de 13 grupos étnicos que “trabajan por el avance del estatus de las mujeres con vistas a una sociedad pacífica y justa”, indicó. ”El cambio de mentalidad, en especial entre administradores de nivel medio y la gente común es esencial”, indicó Grace Swe Zin Htaik, actriz dedicada a cuestiones de salud y género. “Falta mucho para que logremos la equidad de género en Birmania”, explica. A pesar de estar mal representadas en órganos legislativos y cargos de gobiernos, mujeres como Mon Mon Myat confían en el futuro porque superan en número a los hombres en este país de 55 millones de habitantes.

También recuerdan los tiempos previos a la colonia británica (1824- 1948) cuando Birmania tenía un sistema matriarcal y las mujeres tenían derecho a ser propietarias y ocupar altos cargos.

Publicado por Género con Clase/ http://generoconclase.blogspot.com

 

 

   
N°219---25//05/2012