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Precaria situación de las trabajadoras de maquila continúa en Guatemala

Las trabajadoras de maquila denunciaron que sus derechos laborales siguen siendo violentados y que existe una evidente discriminación y explotación de la mano de obra femenina, aseveraciones que quedaron plasmadas en la "Declaración de Chimaltenango II”, resultado del III Congreso de Mujeres Trabajadoras de Guatemala.

De acuerdo con el documento, en el país hay una componenda entre empresarios e instituciones públicas, pues estas últimas no ejercen su papel de protección a las trabajadoras, sino por el contrario benefician la mayoría de las veces a los dueños de las maquilas.

La Declaración destaca que las obreras de la maquila no cuentan con protección de la Inspección General de Trabajo cuando hacen las visitas a las empresas, ya que no se identifican y no existe un acercamiento con las trabajadoras.

Las asistentes al evento advirtieron la necesidad de retomar un espacio de coordinación tripartito ante el Ministerio de Trabajo, con el fin de abordar las problemáticas que enfrenta este grupo laboral, además de promover el monitoreo y observación de las condiciones laborales en este sector.

Las trabajadoras de maquila hicieron un llamado a la cartera del ramo, al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), al Ministerio de Economía y al Ministerio de Finanzas coordinar acciones de supervisión y las empresas que violentan los derechos sancionarlas.

La declaración destaca la necesidad de reformar el Decreto 29-89 Ley de la Maquila, el cual otorga privilegios a este sector y legitima toda clase de violación a los derechos laborales.

El III Congreso de Mujeres Trabajadoras de Guatemala, convocado por la Asociación de Trabajadoras del Hogar a Domicilio y de Maquila (ATRAHDOM), se realizó del 18 al 20 de mayo en Chimaltenango, Guatemala y asistieron 90 representantes de toda Centroamérica y una persona de Chile; la declaración será presentada en los próximos días a la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Fuente: Adital / http://www.adital.com.br

 


 


LAS ZONAS FRANCAS PARA LA EXPORTACIÓN: LAS MAQUILAS

  
Muchas veces cuando las multinacionales textiles se trasladan a estos países instalan sus filiales en zonas francas. Estas son zonas industriales que han creado los gobiernos del Sur especialmente para atraer inversiones de las multinacionales. 
  
En estas zonas, los gobiernos ofrecen a las empresas privilegios económicos: no pagan impuestos, pueden sacar el dinero del país fácilmente y además el gobierno mantiene una estructura de empresas de servicios para las propias multinacionales. 
Las empresas confeccionan con materias primas y maquinaria que provienen del Norte y las vuelven a enviar hacía los centros comerciales en el Norte. Por ello se mantienen las etiquetas made in UK, made in USA o in Spain. Aunque lo hayan cosido o en la India, Bangladesh, Marruecos, Guatemala, México. 
  
En las zonas francas generalmente se produce en cadena y trabajan mujeres o niños/as en condiciones de explotación y con sueldos bajos. Aunque a menudo estos sueldos son superiores a los que se perciben en otros trabajos en el mismo país. Por eso, mucha gente quiere buscar trabajo aquí. 
  
En la frontera de México con EUA hay unos diez, quince kilómetros de zonas francas, donde en 1992 había 900 empresas  de EUA. Las empresas multinacionales norteamericanas que se situan allí son conocidas como máquilas. Aprovechan que no tienen que pagar impuestos y no hay legislación sindical, ni medioambiental. Chicas muy jovenes y mujeres suben de México a la frontera para trabajar en estas maquilas. 

La explotación de las mujeres y la industria textil

Las reglas del comercio internacional tienen enormes implicaciones en la vida diaria de los trabajadoras del Sur. En todas las partes del mundo, las mujeres trabajan y son el soporte fundamental de las famílias. Y sucede a menudo que parece que lo que las mujeres hacen es considerado menos importante que lo que hacen los hombres. En la industria multinacional son ellas las que han elaborado tu ropa.

Asia es la única zona del mundo donde las mujeres tienen un porcentage mayor de trabajo en la industria que en el sector de servicios. Entre 1960 y 1980, el número de mujeres empleadas en la industria en los países en vias de desarrollo era el doble que el porcentage de las mujeres empleadas en la industria en los países de la UE y  Norteamérica. En países como Hong-Kong, Singapur, Corea del Sur, Taiwan la incorporación de la mujer en el trabajo ha ido paralela a las inversiones de las multinacionales europeas o norteamericanas. En estos países las mujeres trabajan por diferentes razones, pero sobre todo son económicas, necesitan mantener a sus hijos. En algunos países asiáticos los padres las obligan a trabjar. En otros países necesitan trabajar para aportar el dinero a la familia; en muchos casos, son las que mantienen a los hijos, ya que los maridos no encuentran trabajo o simplemente no trabajan.

Sabíais que

Las reglas del comercio internacional tienen enormes implicaciones en la vida diaria de las trabajadoras del sur. En todas las partes del mundo las mujeres trabajan y son el soporte fundamental de las familias. Sucede a menudo que parece que lo que las mujeres hacen es considerado menos importante que lo que hacen los hombres. En la industria de la ropa ellas son las que han elaborado tu ropa.

Asia es la única zona del mundo en donde las mujeres tienen un porcentaje mayor de trabajo en la industria que en el sector de servicios. Entre 1960 y 1980, el número de mujeres empleadas en la industria en los países en vías de desarrollo era el doble que el porcentaje de las mujeres empleadas en la industria en los países de la UE y Norteam‚rica. En países como Hong-kong, Singapur, Corea del Sur y Taiwán, la incorporación de la mujer en el trabajo ha ido paralela a las inversiones de las multinacionales europeas o norteamericanas. En estos países las mujeres trabajan por diferentes razones, pero sobre todo son económicas, necesitan mantener a sus hijos. En algunos paises asi ticos los padres las obligan a trabajar. En otros paises necesitan trabajar para aportar el dinero a la familia; en muchos casos, son las que mantienen a los hijos, ya que los maridos no encuentran trabajo o simplemente no trabajan.

En las maquilas, la mano de obra es preferencialmente femenina, joven, sin experiencia y con poca formación sobre sus derechos laborales y constitucionales. En muchos casos, las mujeres provienen de zonas rurales. Los empresarios contratan a mujeres porque reciben un sueldo m s bajo que los hombres. Prefieren que no estén casadas o sean madres, porque saben que las pueden presionar para que trabajen muchas más horas extra.

No obstante, el arma más poderosa de los empresarios para mantener a las trabajadoras en estas condiciones es, en ocasiones, la violencia, que ejercen en todas sus versiones: física, psicológica, verbal y sexual. El hecho de que las mujeres trabajen en horarios nocturnos proporciona en algunos casos el mejor marco para los abusos sexuales.

A menudo, los empresarios utilizan la reubicación en otros paises para escapar de las presiones sindicales de los países del sur, en donde los trabajadores empiezan a organizarse, en algunos casos, por otro lado, cada vez más, estas marcas y sus subcontratados recurren al trabajo a domicilio. Muchas mujeres en estos paises cosen en casa para alguna marca. A menudo les ayudan sus hijos. Esto supone para el empresario ahorrarse la inversi¢n de la fábrica y de la contratación (seguros sociales y seguridad) e invierten menos en infraestructura. Por ello cada vez se extiende más, lo que constituye una puerta abierta a los abusos de los patronos: baja remuneración por pieza, que exige jornadas de trabajo demasiado largas; falta de seguridad social y salarios irregulares.

¿Que suponen las maquilas para los países?

La gran excusa que ponen las multinacionales y los gobiernos para defender el uso de maquilas es que contribuyen a la industrialización del país y a su crecimiento económico. Pero cada vez hay más voces que se levantan negando esto.En realidad no hay una verdadera transferencia de tecnología, ya que se traslada la parte de la confección más fácil que no necesita formación ni alta mecanización. Ello provoca que no se forme a los trabajadores. El sueldo que se paga puede ser inferior al salario mínimo legal y a menudo no cubre las necesidades básicas. Las multinacionales podrán dejar el país cuando quieran sin haber creado una estructura productiva.

Fuente: http://www.edualter.org

 

 

   
N°221---08/06/2012