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Loco, ¿qué fumaste?
¡Que nuestra pequeña guerra contra este gobierno no nos despiste en la grande!

 

He leído en Posta distintas posiciones críticas contra la ley de regularización del cannabis. Muchos de los argumentos manejados pueden ser compartibles. Sin embargo eluden manifestarse sobre el tema principal:

¿Estamos a favor o estamos en contra de la despenalización del cultivo doméstico de cannabis para consumo propio?

Sin tomar partido en este punto crucial, todo lo demás será simple pirotecnia.

Aclaro por las dudas: Nunca fumé un porro en toda mi vida

Pero parece que hay otras formas de evadirse de la realidad.

Cualquiera que viva en este país sabe que el cultivo para consumo propio es hoy una práctica corriente, sobre todo en sectores amplios de nuestra juventud. Y todos conocemos la represión contra el circuito de aprovisionamiento de marihuana La represión por posesión o “tráfico” es excusa oportunista para la represión sistemática de la juventud, lo que a su vez es estrictamente necesario para “domar” generación tras generación y mantener el disciplinamiento social.

Todos vemos también en las paredes la consigna "SER JOVEN NO ES DELITO", es una lucha de sectores juveniles contra la política represiva de nuestra sociedad conservadora y contra su brazo policial.

También conocemos la corrupción policial y su implicancia en las drogas. La "guerra contra la droga" fracasa por la simple razón de que no tiene la finalidad de acabar con el consumo de drogas, sino solamente servir para que el aparato represivo golpee en puntos vulnerables del cuerpo social y encuentre también una forma (entre tantas) de ser parasitario del delito, lo que sirve además para dos cosas: abaratarlo y disciplinarlo.

En el caso de la marihuana, es el aprovechamiento y abuso de esos puntos vulnerables lo intenta seguir sometiendo la vida privada al control represivo; ese factor de debilidad es incrementado por una legislación reaccionaria e hipócrita que penaliza indirectamente el consumo de marihuana, supuestamente permitido.

Es bien cierto también que esa debilidad es un producto cultural que tiene sus raíces en la alienación de la sociedad burguesa. Pero una cosa es la dimensión cultural del problema (en su sentido amplio) y otra cosa su dimensión represiva. Para el pensamiento clásico de izquierda todo esto fue siempre del ABC.

Por cierto, para la izquierda oficial ya no es fácil buscar las raíces sociales del delito o la droga en el sistema de injusticia social y alienación, no lo es porque ella es responsable del mantenimiento de este “orden del desorden”, de esa enfermedad social de la cual esos fenómenos son síntomas.

Pero ¿y esa otra izquierda supuestamente incontaminada?

Es por todo esto que no me resulta aceptable que se opine sobre el tema dejando de lado este aspecto crucial. La despenalización del cultivo del cannabis es un avance y un triunfo

¿Un triunfo de quién? Ah, por supuesto, la vieja izquierda “radical” que comparte el formato político de la oficial, nunca reconocerá el triunfo de un movimiento social al que es ajena, por su propia teoría y práctica reduccionista. Como “los proletarios no se drogan”, esos serán en todo caso los “pequeñoburgueses”.

Por otro lado, me encuentro que para el Transnational Institute la ley de regularización del consumo de cannabis en Uruguay es un hito de primer destaque en todo el panorama mundial, hablan del tema a tambor batiente, les faltó decir tan solo (porque no tienen los usos de nuestra “uruguayez”) ¡uruguayos campeones!

Les recomiendo ver este sitio:

http://www.tni.org/es/infographic/la-historica-regulacion-del-cannabis-en-uruguay-en-imagenes

Por si no conocen quiénes son estos amigos:

"Transnational Institute (TNI) es un thin tank internacional de políticas progresistas. Fue fundado en 1974 en Ámsterdam y funciona como una red para académicos y activistas. -estoy citando Wikipedia-... actualmente es un instituto totalmente independiente....El programa Drogas y Democracia analiza las tendencias mundiales de las políticas de drogas y fomenta un enfoque pragmático frente a las drogas ilícitas basado en los principios de reducción de daños".

El TNI declara que la lucha contra las drogas tiene que partir de la defensa de los Derechos Humanos. Allí sí reconocemos el clásico pensamiento de izquierda.

No quiere esto decir esto que yo tome por palabra santa lo que viene de Ámsterdam ni mucho menos, nunca tomé así ni la palabra de Moscú ni la de La Habana ni ninguna otra. No voy a empezar ahora con Ámsterdam, ahora que ya estoy acostumbrado a pensar con cabeza propia.

Pero lo que no se puede ignorar es que el movimiento contra la represión del consumo de cannabis es un movimiento social mundial en plena lucha, y que es DE IZQUIERDA. De eso no me cabe ninguna duda.

Hay muchas cosas ingenuas y desubicadas en la visión del TNI, que miran ahora a Uruguay desde afuera: pero también he leído cosas delirantes en lo que escriben algunos lectores de Posta, que lo miran desde adentro.

Hay muchas cosas en esta ley con las que no estoy de acuerdo. Pero el nudo es: despenalizar o no

Este es un gobierno capitalista, y la burguesía aprovechará cualquier área de negocio. Pero eso no quiere decir que tengamos que sostener una política represiva para no favorecer un negocio capitalista, cualquiera sabe que la prohibición favorece más aun el negocio capitalista.

Monsanto quiere explotar el negocio de la marihuana transgénica. ¿Y? Monsanto explota el negocio del maíz transgénico, pero no proponemos destruir todas las plantaciones de maíz y que la policía meta en cana a los que lo plantan, al revés.

Me adelanto al argumento muy atendible de que consumir maíz hace bien, y marihuana no. Hay muchísimos consumos antisaludables, no por eso son tema policial. También estoy en contra de prohibir que haya salero en la mesa de un restaurante. Estoy en contra del discipliamiento social por la medicalización, lo mismo vale para la medicalización "de izquierda".

Me resultó asombrosa una declaración de la Juventud del MRO que quiere promover un "asceta revolucionario", un obsesivo que está todo el día "la lucha de clases, la lucha de clases..." Muchas cosas que allí se dicen (“ideología de los trabajadores”, “materialismo dialéctico”, etc.) darían mucho para hablar, pero son demasiadas.

Solo quiero referirme aquí a esa idea de ser un "conspirador" y que "estando drogado no se puede conspirar".

Primero: Si vas a conspirar no lo andes proclamando a voz en cuello, ese "conspirador" o es un conspirador de teatro, o es un peligro.

Y otra: No es cierto que tengamos que andar conspirando todo el tiempo. Precisamente, en una época en que el trabajo político principal es el trabajo de masas, la peor de las costumbres, el peor de los vicios políticos de la izquierda llamada "radical" es querer organizar el trabajo de masas en forma conspirativa, porque eso es conspirar contra la gente.

Y por eso mismo la gente está podrida de esos "revolucionarios"  

FERNANDO MOYANO -

Fuente: postaporteñ@

 

 

 

 
 

 

 

 

       

 

 

  

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N°296--10/01/2014