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Medicina Capitalista para la República Comunista: revienta la burbuja especulativa China

| Escrito por P. Heraklio |

¿Qué le sigue a la quiebra de bancos? Efectivamente, rescate bancario y recortes sociales con la excusa de disminuir la deuda generada por el pueblo. Mentiras. Fascismo en estado puro. Bien venidos a occidente!

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Origen de la burbuja

hong kongLa especulación inmobiliaria fue impulsada por la tasa de crecimiento de la oferta monetaria (M1) y su forma más amplia de dinero que es M2. Tanto M1 como M2 han disminuido a niveles no vistos en los últimos 15 años y todo indica que permanecerán por un largo tiempo en esta zona.

Durante el período de la burbuja (y en plena crisis mundial), China no supo no quiso aplicar los frenos y duplicó su producción de acero tras la crisis de 2008. Esto estimuló la demanda mundial de materias primas y ayudó a inflar los precios de los commodities haciendo creer que China podría tomar el relevo del mando económico. Esto favoreció a los países emergentes y la bonanza les generó nuevas burbujas que también sufrirán un pinchazo con aterrizaje forzoso. elblogsalmon.com

Evidencias de la explosión de la burbuja

La evidencia de que dicha burbuja existe, y es grande, surge por sí misma al comparar dos indicadores.

Por un lado, según el propio banco central del país, sólo el año pasado la financiación dirigida al sector privado creció un 20 por ciento (mientras el PIB nominal sólo lo hizo un 9,5). Capital destinado a la especulación.

Por otro lado, pese a esa inundación de liquidez, la tasa de inflación se mantiene en un nivel sorprendentemente bajo: 2,5 por ciento en 2013. Es decir no se destina a la inversión en toda la diversidad de productos, sino que se concentra en los productos especulativos y financieros. eleconomista.es

En lo que va de 2014 se ha visto una firme tendencia a la baja en el precio de los commodities y especialmente de los minerales. El oro, la plata y el cobre han caído mas de un 30 por ciento desde sus máximos y esta tendencia puede continuar. Complejo se ve el horizonte para los países que desarrollaron sus modelos productivos en base a las exportaciones.

También lo confirma la caída sistemática en el índice de la bolsa de Shanghai, que ha cumplido tres años de descensos por el impacto que la caída en la demanda mundial comienza a provocar en su sector industrial, más aún en la industria exportadora. Si Alemania ha visto caer la creación de empresas a niveles del año 2003, la oleada que espera a China puede superarla dado que este país potenció su industria exportadora. elblogsalmon.com

Cuando la burbuja explota...

China se ha convertido en uno de los países más endeudados del mundo y su endeudamiento supera el 200 por ciento del PIB, más de 15 billones de dólares, de los cuales el 80% es deuda pública de acuerdo a los datos oficiales.

La datos hablan por si solos. Desde el colapso de Lehman Brothers en 2008, el nivel de los préstamos domésticos en China ha pasado de los 9 a los 23 billones de dólares. Un incremento de 14 billones en poco más de 5 años. Es decir una cantidad colosal de dinero que se ha destinado a invertir vía préstamos en todo tipo y variedad de activos que en el momento que empiecen a caer de precio pueden hacer saltar todas las alarmas.

...China nueva víctima: Tras las quiebras bancarias vienen los rescates. La "Captura de Estados"

Desde hace unos días se viene rumoreando sobre el posible default el 31 de enero de 2014 de un fondo de inversión chino high yield comercializado por el ICBC, el mayor banco del mundo por activos, que invirtió en la compañía minera Shanxi Zhenfu Energy Group y que acumula 5.900 millones de yuanes en deudas y cuyos directivos parecen que están desesperados por conseguir liquidez (Uno de sus directivos ya fue arrestado hace más de un año por intentar captar ilegalmente depósitos con los que financiar la elevada deuda de la compañía). gurusblog.com

El acuerdo milagroso de último minuto pudo evitar el primer default en China, pero la posibilidad de una crisis bancaria de alto calibre se mantiene latente. Los temores a una cadena de impagos en China amenazan con desestabilizar la precaria solidez del sistema bancario mundial. mamvas.blogspot.com

Después de producir más de 70 millones de toneladas de acero al mes, las acereras del gigante asiático entrarán en un receso prolongado, dado que la burbuja inmobiliaria China sufrirá un fuerte frenazo al estilo español. Recordemos que un artículo de 2011 señalábamos que la burbuja inmobiliara China eclipsaba a todas las otras burbujas.

La ciudades fantasma, al estilo de Estados Unidos (California) y España, emergerán como verdaderos monumentos al despilfarro colectivo. elblogsalmon.com

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Aunque es una posibilidad lejana El FMI y el BIS no salen de su gozo pensando tan solo en la posibilidad de poder tragarse a China entera en una sola jugada. El trabajo interno llevado a cavo por los topos capitalistas en el PCC parecen indicar que la posibilidad es real.

 

Compañerxs, los Estados son los dedos de los Bancos, los Bancos son el cerebro de los Estados. ¡Abandonemos su sistema, abandonemos su economía por el Comunismo Libertario!

LA TARCOTECA Contrainfo

Ser anticapitalista hoy

Una cuestión de sentido común

Mateo Aguado

1ro de abril de 2014

Hace poco más de un año tres reputados científicos de la NASA publicaron un impactante estudio en el que, basándose en complejos modelos matemáticos, pronosticaban el posible colapso de la civilización humana para dentro de pocas décadas. Las causas que se aludían como determinantes para llegar a tales conclusiones eran principalmente dos: la insostenible sobreexplotación humana de los recursos del planeta y la cada vez mayor desigualdad social existentes entre ricos y pobres/1.

Más allá de analizar la gravedad de esta predicción, me gustaría hacer notar que los dos motivos que, según estos investigadores, podrían acabar provocando el derrumbe de nuestra civilización son precisamente dos de las más claras características que posee el sistema capitalista: una insensibilidad total hacia la sostenibilidad ecológica del planeta y una abrumadora despreocupación hacia la (des)igualdad y la (in)justicia social.

En consecuencia, y como se verá en mayor profundidad en las líneas que siguen, no resultaría demasiado descabellado afirmar que el capitalismo es, a día de hoy, una de las mayores amenazas que se ciernen sobre la continuidad de la cultura humana en el planeta Tierra.

Evidencias de un sistema insensato

En las sociedades modernas de hoy en día nos hemos acostumbrado a asociar el poder adquisitivo con la capacidad de alcanzar una vida feliz. Es decir, se asume que, más que menos, nuestro nivel de renta determina la felicidad que podemos llegar a alcanzar en nuestra vida (o, como se suele decir, que el dinero da la felicidad).

Esta engañosa forma de concebir la vida (basada en los aspectos materiales y monetarios como medida a través de la cual lograr una vida buena) representa, probablemente, la mayor herramienta moral que posee el capitalismo en la actualidad. Sin embargo, y como veremos a continuación, esta concepción ofrece al menos dos evidencias que la hacen insostenible.

I) La evidencia social

Desde el punto de vista social el capitalismo es insostenible en tanto en cuanto promociona una sociedad global de poseedores y desposeídos en la que el sobre-consumo innecesario de unos pocos se produce a costa de las carencias vitales de la mayoría. Y es que una de las características que ha demostrado tener el capitalismo moderno es la construcción de sociedades en las que tienden a crecer las desigualdades sociales (lo cual sucede tanto si pensamos a una escala planetaria, a nivel de países, como si lo hacemos dentro de un mismo país bajo el prisma, cada vez más simplificado, de clases).

Paralelamente a esta estratificación económica de la sociedad en dos claros grupos (unas élites muy ricas y unas masas pobres), el capitalismo no ha logrado tan siquiera cumplir su clásica promesa de traer la felicidad a un creciente número de personas. Son cuantiosos los estudios que en este sentido han cuestionado rotundamente el axioma tan fuertemente instaurado en el ADN capitalista, y en el imaginario colectivo, de que el dinero da la felicidad. Estos estudios vendrían a mostrarnos cómo la correlación entre los ingresos y la satisfacción con la vida sólo se mantiene en etapas tempranas, cuando el dinero es usado para cubrir las necesidades más básicas. A partir de este punto entraríamos en una situación de "comodidad" en donde más dinero ya no significa necesariamente más felicidad. Es más, una vez ha sido alcanzada esta situación, seguir buscando obstinadamente el crecimiento económico (en el plano macro) y el aumento de la renta y el consumo (en el plano micro) puede resultar incluso contraproducente, pues tiende a hacernos descuidar otros aspectos de nuestra vida (intangibles pero igualmente esenciales para la felicidad) como las relaciones sociales o el buen uso del tiempo/2.

Así pues, parece claro que el capitalismo es un sistema que chirría tanto con la justicia social como con la felicidad humana. Como pusieron de manifiesto hace unos años Richard Wilkinson y Kate Pickett (en su magnífica obra Desigualdad: Un análisis de la (in)felicidad colectiva) estas dos cuestiones (justicia social y felicidad humana) son dos asuntos íntimamente relacionados. Parece ser que las desigualdades sociales tienden a hacernos más infelices: en aquellas sociedades en donde son mayores los niveles de desigualdad, mayores son también los niveles de infelicidad/3.

De todo esto se puede extraer la acertada conclusión de que una sociedad preocupada por maximizar sus niveles de felicidad debería ser una sociedad centrada en rebajar al mínimo sus niveles de desigualdad (lo cual, dicho sea de paso, parece una tarea incompatible con las actuales políticas de desarrollo occidental). Por ello, como sostiene Jorge Riechmann en su libro ¿Cómo vivir? Acerca de la vida buena, el capitalismo es "un enemigo declarado de la felicidad". Y por esta misma razón "los partidarios de la felicidad humana no pueden ser sino anticapitalistas".

II) La evidencia ecológica

Por otro lado, el axioma del crecimiento indefinido que el capitalismo defiende, a la vez que (como hemos visto) un sinsentido social, es una inviable biofísica. La constante demanda de materiales y energía que conlleva una economía como la que tenemos no puede mantenerse de forma indefinida en el tiempo sin acabar chocando con los límites biofísicos de nuestro planeta; un lugar éste, no lo olvidemos, finito y acotado. Este hecho, a pesar de ser firmemente ignorado por los economistas convencionales y por la inmensa mayoría de los políticos, constituye una realidad absolutamente incontestable, tal y como nos enseña la segunda ley de la termodinámica. Se podría afirmar, por lo tanto, que el capitalismo es, desde el punto de vista ecológico, biofísico y termodinámico (desde el punto de vista científico al fin y al cabo) un sistema imposible abocado al desastre.

Es por razones como ésta que en política y en economía, al igual que sucede con el resto de aspectos de la vida, se hace imprescindible poseer un mínimo de cultura científica para poder ejercer como ciudadanos responsables y comprometidos (o lo que es lo mismo a efectos termodinámicos, para acomodar nuestro comportamiento a los límites biofísicos del planeta).

Me resultan muy interesantes en este sentido las sabias palabras de Wolfgang Sachs, quien sostiene que, en el futuro, el planeta ya no se dividirá en ideologías de izquierdas o de derechas, sino entre aquellos que aceptan los límites ecológicos del planeta y aquellos que no. O dicho de otro modo, entre aquellos que entiendan y acepten las leyes de la termodinámica y aquellos que no. No se trata por lo tanto de arreglar o refundar el capitalismo (como algún político sostuvo hace no mucho) sino de entender que nuestro futuro como especie en este planeta será un futuro no-capitalista o, sencillamente, no será.

Hacer comprender al común de los mortales que la esfera económica no puede crecer por encima de la esfera ecológica (al menos no sin comportarse antes como un cáncer) es, por sencillo que pueda parecer de entender, uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la ciencia y la educación del nuevo milenio.

Sin embargo, esta cuestión de las esferas concéntricas, cual muñecas rusas, y de los límites del planeta es (pese a los reiterados mensajes ilusorios en pro del gasterío insensato que el capitalismo se empeña en difundir) un asunto sencillo de concebir para todas las personas. Y aquí reside, precisamente, nuestra esperanza: la esperanza de un cambio social en aras de poder alcanzar otro mundo posible, más justo y sostenible.

Como argumentaba recientemente Juan Carlos Monedero, es mucho más factible hacerse anticapitalista a día de hoy desde posiciones ecologistas que desde posiciones marxistas. La inviabilidad de un sistema que aboga por el crecimiento constante en un mundo que es limitado es algo mucho más fácil de comprender para la gente normal que la tendencia descendente de la tasa de ganancia o el fetichismo de la mercancía de la que nos hablaba Marx.

Por lo tanto, y a modo de corolario, urge entender que ser anticapitalista a día de hoy no es ya una cuestión de ecologistas o de marxistas aislados, sino que es algo de sentido común; algo directamente relacionado con la lógica de supervivencia. Esperemos que este asunto sea entendido, más temprano que tarde, por la inmensa mayoría de individuos que pueblan la Tierra hasta convertirse en una evidencia popular. Nuestra continuidad sobre el planeta y nuestra felicidad de ello dependerán.

27/03/2014

Notas:

1/ Motesharrei, S., Rivas, J., & Kalnay, E. (2012). 27/093/A Minimal Model for Human and Nature Interaction.

2/ Para profundizar algo más sobre este tema se recomienda leer este artículo.

3/ La obra de Wilkinson y Pickett (2009) muestra minuciosamente como el incremento en las desigualdades tiene significativas repercusiones negativas sobre otros aspectos de la vida que afectan directamente al bienestar y a la felicidad. Tal sería el caso de la educación, la esperanza de vida, la mortalidad infantil, la incidencia de enfermedades mentales, el consumo de drogas, las tasas de obesidad y sobrepeso o el número de homicidios; variables todas ellas que presentan peores valores en aquellos lugares en donde mayor es la desigualdad.

Fuente: http://www.vientosur.info

 
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ECONOMÍA & ANALISIS -     Responsable : Ilia I.
   
N°308--4/4/2014